Adulación

Rebasar los límites no es un defecto menor que no alcanzarlos.

Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores.

La adulación, bajeza del que adula; engaño del adulado y aún bajeza de los dos; porque su bajeza muestra el que gusta de su adulación, que no se fía en el valor de sus méritos.

Bien puede haber puñalada sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.

El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del genero humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.

La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.

No hay quien sea enteramente inaccesible a la adulación, porque el hombre mismo que manifieste aborrecerla, en alabándole de esto es adulado con placer suyo.

El que gusta de ser adulado es digno del adulador.

El amor propio es el peor de los aduladores.

La bajeza más vergonzosa es la adulación

Amar es la única forma de hablar con innecesarios predicamentos; Es, simplemente, consumirse en la ideal comunión de un silencio perfecto.

Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.

Aquel que adula esa adulado por saber adular.

La riqueza de una persona no es el tener a personas que te adulen y digan cosas bonitas, sino el saber darle el valor justo según de quien vengan.

La peor ventana es la que en lugar de mostrarte el otro lado refleja tu propia imagen.