Gobierno

El primer error que se comete en los negocios públicos es consagrarse a ellos.

¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.

No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.

Arréglese al estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo.

Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.

Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.

El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.

Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.

Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos.

El bien público requiere que se traicione, que se mienta y que se masacre.

Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.

Gobernar es rectificar.

En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.

Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio.

¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.