Matrimonio

Ten tus ojos bien abiertos antes del matrimonio; y medio cerrados después de él.

El matrimonio, como los injertos, prende bien o prende mal.

El matrimonio es el cementerio de los enamorados.

Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.

El matrimonio es la muerte del romanticismo.

Siglo XV: Te casabas con 20 años, pero la esperanza de vida eran 30. Siglo XXI: ¿Cómo te vas a casar con 25 si te vas a morir con 85?

Para el matrimonio hay que saber matemáticas: suma cansancio, resta alegría, multiplica gastos y divide opiniones.

Algunos matrimonios acaban bien, en cambio, otros, duran para toda la vida.

De no ser porque el matrimonio hereda los las cosas a los hijos, yo no me casaría... Prefiero pensar que me casaré con la mujer que amo y no con una esposa.

Yo he conocido muchos matrimonios felices, pero ni uno solo compatible. Toda la mira del matrimonio es combatir durante el instante en que la incompatibilidad se hace indiscutible y sobrevivirlo.

El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.

Solamente el bígamo cree de verdad en el matrimonio.

La única objeción al matrimonio científico que merece una atención definitiva, es sencillamente que una tal cosa sólo podría ser impuesta a inimaginables esclavos y cobardes. Yo no sé si los casamenteros científicos tienen razón o no la tienen cuando dice

Cuando un hombre se casa por segunda vez, es porque adoraba a su primera mujer.

El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario por las dos partes.