Mentira

El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.

La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.

El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás.

Al que juró hasta que ya nadie confió en él; mintió tanto que ya nadie le cree; y pide prestado sin que nadie le dé; le conviene irse a donde nadie lo conozca.

La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.

Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.

El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.

La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños.

La ira de la mente proboca la mentira.

Prefiero decir una mentira que duela, a decir una verdad que mate.

La mentira es la excusa de los cobardes.

Miénteme y hazme feliz, porque hay verdades que desgarran y mentiras que enriquecen...

Hay veces que para salvar nuestro pellejo hay que decir una pequeña mentira blanca y piadosa.

La primera vez que me engañes la culpa será tuya, la segunda, será mía.

La mentira es la realidad del hombre mientras el hombre se crea real...