Niños

Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.

Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades.

Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma.

Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa es en ella una maravilla.

Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.

Los niños son siempre el símbolo del eterno matrimonio entre el amor y el deseo.

El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.

La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.

Jamás ha habido un niño tan adorable que la madre no quiera poner a dormir.

Hasta el infinito, y más allá.

Aunque ya no soy niño, pero cuando pienso que soy niño, me comporto como niño; es decir que todos llevamos un niño dentro sin importar la edad.

Cuando un niño agarra por primera vez el dedo de su padre, lo tiene atado para siempre.

Accidentes en el asiento de atrás producen niños; Niños en el asiento de atrás producen accidentes.

Los niños no tienen pasado que les perturbe ni futuro que les preocupe ellos solo vívien el presente, esa es una de las valiosas cosas que se olvidan al crecer.

El futuro de los niños depende del presente que vivan.