Celos

El que es celoso,no es nunca celoso por lo que ve;con lo que se imagina basta

Los celos se engendran entre los que bien se quieren, del aire que pasa, del sol que toca y aun de la tierra que se pisa.

El que no tiene celos no está enamorado.

Los celos cuando son furiosos, producen más crímenes que el interés y la ambición.

Los celos nacen del amor, pero no mueren con éste.

Los celos se nutren de dudas y la verdad los deshace o los colma.

La rabia de los celos es tan fuerte que fuerza a hacer cualquier desatino.

Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.

Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras.

Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tiene tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás...!

En los celos hay más amor propio que amor.

Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.